La ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, ha destacado la importancia de la economía social durante el lanzamiento de la primera Red de Jóvenes por la Economía Social. En su intervención, Rego subrayó que «la juventud no pide solo empleo, sino empleo con sentido, capacidad de decidir y no tener que elegir entre el trabajo y la vida».
Rego enfatizó la relevancia de espacios como esta red, donde se promueven modelos económicos cooperativos, democráticos y centrados en el cuidado de la vida. La ministra criticó la narrativa que presenta la economía como un sistema neutral y desvinculado de las realidades vitales, un enfoque que ha contribuido a normalizar injusticias y a deshacer los vínculos comunitarios.
Un nuevo enfoque económico
Para Rego, «la economía social introduce democracia donde antes había jerarquía, corresponsabilidad donde antes había competencia y límites al lucro que amenaza las vidas». En este contexto, afirmó que «en un entorno de crisis ecosocial, la economía social no es una opción ética secundaria, sino una condición de posibilidad».
Además, la ministra relacionó el avance de modelos autoritarios y el deterioro democrático con un sistema económico que ignora los límites sociales, humanos y ecológicos. En este sentido, advirtió que «cuando la democracia no garantiza vivienda, empleo digno o servicios públicos fuertes, surgen respuestas de barbarie organizada que prometen orden a cambio de derechos».
Preguntas sobre la noticia
¿Qué reivindica Sira Rego en su discurso?
Sira Rego reivindica la economía social como una respuesta política para sostener la vida, enfatizando que la juventud no solo busca empleo, sino un empleo con sentido y capacidad de decisión.
¿Cuál es el enfoque de la economía social según la ministra?
La ministra destaca que la economía social introduce democracia donde antes había jerarquía y limita el lucro que amenaza las vidas, convirtiéndose en una condición necesaria en un contexto de crisis ecosocial.
¿Cómo relaciona Sira Rego la economía con la democracia?
Rego vincula el avance de modelos autoritarios y la degradación democrática con un sistema económico que ignora los límites sociales, humanos y ecológicos. Afirma que cuando la democracia no garantiza derechos básicos, surgen respuestas extremas que prometen orden a cambio de derechos.