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La dependencia del petróleo es cada vez menor

La dependencia del petróleo es cada vez menor
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(Foto: La Casa Blanca)
Por Alejandro A. Tagliavini
viernes 03 de abril de 2026, 14:59h

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La necesidad de crudo ya no sería tan crítica, sino fuera por la nefasta intervención de los Estados que, como siempre, complican las cosas.

Es común afirmar que la economía es la utilización de los recursos escasos. El problema es que, si son escasos, sólo queda decidir cómo asignarlos, planteándose una verdadera lucha -que a veces termina siendo violenta- entre las partes de modo de ver quién se queda con lo poco que hay.

Nos decían, en su momento, que cuando el carbón se acabara la civilización desaparecería. Pero apareció el petróleo que, gracias al desarrollo tecnológico, se convirtió en una fuente de energía muy superior. Y el mundo progresó increíblemente. Y apareció Henry Ford y anunció que fabricaría autos para la clase media; lo tomaron por loco.

Cincuenta años atrás, unos cuantos “expertos” dijeron que las reservas de crudo eran suficientes sólo para treinta años más. Hoy resulta que, gracias a nueva tecnología, sobreabunda, salvo cuando los Estados complican y hasta destruyen la producción y el transporte como ocurrió en Venezuela a causa de las políticas estatales chavistas.

De modo que, en rigor, lo que es escaso es el stock actual de bienes y servicios, pero los recursos, la riqueza, parten de la creatividad de la mente humana y, en consecuencia, nunca podrán terminarse. De hecho, pareciera que la empresa del futuro es la empresa virtual cuyo capital, su recurso más importante sino el único, es su equipo de cerebros y donde los bienes materiales -manejados a distancia o por robots- serán secundarios, si es que los tienen.

"El hombre, mediante la tenaz aplicación de su inteligencia y de su trabajo, arranca poco a poco sus secretos a la naturaleza, y hace un uso mejor de sus riquezas", aseguraba Pablo VI. Y "...lo que el sistema económico produce no son cosas materiales, sino conocimiento inmaterial", decía Frank Tipler.

De modo que no se trata de deprimirse y pelearse por lo poco que hay, sino de servir y cooperar voluntariamente para crear la abundancia. Creación que es infinita, no tiene ninguna clase de límites en tanto se respete al orden del cosmos, al orden de la naturaleza que es anterior al hombre y, de hecho, los seres humanos hoy somos resultado de su evolución.

En contraposición, el racionalismo, el constructivisno estatal intenta imponer un “orden”, “leyes” que, por ser artificiales, o sea, por no surgir espontáneamente de la sociedad, tienen que ser impuestas coactivamente utilizando el monopolio de la violencia que para esto se arrogan los Estados, chocando con la naturaleza social, entrando en un conflicto que termina por destruir a la sociedad.

Corolario: el futuro no pertenece a la lastimosa planificación racionalista, sino que es mucho más ordenado, más rico, y más apasionante. Pertenece a la capacidad creadora del hombre, a su capacidad de incursionar en lo desconocido y convertirlo en algo útil dirigido al bien.

Como muestra el gráfico siguiente, el consumo de petróleo por unidad de PIB viene cayendo desde finales de la década de 1970, gracias a la tecnología que hoy aprovecha mucho más el crudo al utilizarlo y al extraerlo. Por caso, el fracking ha logrado que los EE.UU. sea un exportador neto total de energía desde 2019.

Ahora, claramente las intervenciones estatales han perjudicado la situación, potenciando la dependencia crítica del crudo. Y hoy todo esto se hace patente a partir de la guerra en Irán y en el estrecho de Ormuz.

Además de la obviedad de la destrucción y obstrucción provocada por las guerras, las sanciones occidentales a Rusia y al mecanismo de tope de precios impulsado por el G7, han provocado que a Occidente se le complicó el suministro, y Moscú se ha visto obligado a vender su petróleo y gas con descuentos significativos en los mercados asiáticos.

Por otro caso, la presidenta de la Comisión Europea tuvo que reconocer que "la reducción de la cuota de la energía nuclear fue un error". El Estado alemán cerró las últimas centrales nucleares en 2023, y ahora también lo ha calificado como un "grave error estratégico" que le ha valido una mayor dependencia del crudo y el gas. Reactivar las viejas plantas ya no es posible, por lo que la atención se centra ahora en nuevas construcciones y los pequeños reactores modulares (SMR).

Francia, en cambio, genera alrededor del 65% de su electricidad a partir de la energía nuclear y exporta sus excedentes, mientras que los EE.UU. es el mayor productor mundial generando cerca del 30% de la electricidad nuclear global y cubriendo casi el 20% de su propia demanda interna, siendo esta su principal fuente de energía limpia con 94 reactores pertenecientes a empresas privadas que ahora buscan expandirse con nuevas tecnologías, como reactores avanzados (SMR).

Por cierto, una grave confusión que surge a partir del aumento abrupto en el precio del barril a causa de las intervenciones estatales -comenzando por las guerras y bloqueos- es creer que el eventual traslado de este aumento a los precios en general es inflación.

La inflación, ese fenómeno que provoca un “suba generalizada de precios” es, en realidad, la inversa, una pérdida de valor de la moneda por exceso de emisión. Por tanto, la suba en el costo del crudo, aun cuando se traslade a todos los precios, no es inflación sino un simple reacomodamiento relativo -muy sano, por cierto- con el fin de reconfigurar al mercado frente a esta nueva situación.

Es decir, ante la escasez de crudo -por culpa de las intervenciones estatales- sube el precio para desalentar su consumo a la vez que promover un aumento en la producción y/o la logística.

Por caso, una suba podría incentivar otras alternativas de transporte como los proyectos vinculados al puerto pakistaní de Gwadar y las posibles extensiones del gasoducto Irán-Pakistán. O el gasoducto Poder de Siberia que ya transporta gas ruso hacia el noreste de China, mientras que el proyecto Poder de Siberia 2, todavía en fase de negociación, podría multiplicar significativamente los volúmenes exportados hacia el mercado chino en la próxima década.

*Miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California

En X @alextagliavini

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