Su primera novela, ambientada en la capital abulense con la que obtuvo el Premio Nadal.
Coincidiendo con el 65 aniversario de su publicación, el Ayuntamiento de la ciudad abulense, en colaboración con el Instituto Castellano y Leonés de la Lengua y la Fundación Miguel Delibes, han querido recordar la figura de Delibes a través de ésta, su primera obra.
Las primeras líneas de la novela fueron leídas por Ángeles, una de las hijas del autor: "Yo nací en Ávila, la vieja ciudad de las murallas y creo que el silencio y el recogimiento casi místico de esta ciudad se me metieron en el alma nada más nacer".
Así arranca el libro del que el autor hemos de recordar nunca se sintió especialmente orgulloso, tal y como reconoció Ángeles a los periodistas, minutos antes de iniciarse una lectura en la que también ha participado, entre otros, su hermana Camino, y el presidente de la Fundación Miguel Delibes, Alfonso León.
"La sombra del ciprés es alargada", según su hija, "no era de las preferidas" de su padre, ya que consideraba que a sus 27 años su escritura era "demasiado grandilocuente", pues "no escribía como hablaba". Por eso explicó que a Miguel Delibes "le empezaron a gustar sus libros" a partir de su tercera novela "El camino".
Asimismo, se ha mostrado "muy agradecida" con los organizadores de este acto que le hace "mucha ilusión" a la familia del escritor vallisoletano, porque hacen que el nombre de Miguel Delibes "no se pierda" y por ello consideró especialmente positivo que las ferias de libros no sólo rindan homenaje a escritores vivos, sino a gente que, como su padre, "ha dejado huella en el pasado".