En su programa, promete mejorar el marco regulatorio y garantizar una producción viable de alimentos, así como ligar las ayudas directas a las prácticas más respetuosas con el medio ambiente y la elaboración de productos de calidad.
Se trata de propuestas que harían más eficiente uno de los pilares de la economía abulense. De hecho, Ávila va a recibir cerca de 900 millones de euros para su agricultura y ganadería en el período 2014-2020.
Con el fin de destinar esos fondos a quién más lo necesita, este partido plantea realizar una evaluación a mitad de período, en 2017, para corregir los posibles errores y asegurar la Garantía de Abastecimiento.
En la propuesta de UPyD, el agricultor y el ganadero profesional son el centro de su política. Por ello, defiende la figura del Agricultor a Título Principal (ATP) y propone el desarrollo de una normativa europea que regule y controle a las grandes distribuidoras de productos, con medidas que no distorsionen la cadena de valor, una definición clara de prácticas abusivas o la creación de un Defensor del Comercio Agrario.
También hace hincapié en la necesidad de fijar población en el medio rural, a través del empleo y de la incorporación de jóvenes al campo. El eurodiputado Francisco Sosa Wagner ha afirmado “que la despoblación es una bomba de relojería para la Unión Europa” y sus efectos pueden llegar a ser devastadores en el medio rural.