Soy uno más de los miles de españoles que diariamente continúan leyendo “El Mundo”, versión papel, adquirido en el mismo kiosco, y que desayuna en la misma cafetería de siempre. Tal hábito, que para mi adquiere la categoría de rito, tiene un inconveniente que cada vez se produce con mayor frecuencia. Consiste en que mientras degusto del primer café de la mañana, raro es el día en que algún solícito cliente no se acerca a mi mesa para preguntar ¿es el periódico de la casa?
Solventado tan anecdótico incidente, el motivo de la presente epístola y por primera vez en mi vida, no es otro que felicitar al presidente de Unidad Editorial, Director General y todos los periodistas que han colaborado el pasado sábado día 3 en la valiente portada, razonado artículo de opinión y las nueve documentadísimas nueve páginas, en relación con la presunta evasión de impuestos por parte de Cristiano Ronaldo y otros jugadores internacionales a lo largo de varios años. Sin la menor duda, tal noticia suscitará todo tipo de comentarios por parte de defensores y detractores de la estrella lusa.
Dentro del futbol, deporte al que no soy aficionado, obviamente, a esta clase de delitos solo tienen acceso deportistas de élite, cuyos millonarios emolumentos no solo provienen de sus especiales habilidades balompédicas, sino en gran parte por los derechos de imagen gestionados y urdidos por expertos asesores en ingeniería financiera y defraudar a la Hacienda pública, mediante un complejo entramado de paraísos fiscales y otras estrategias, que en esta ocasión y a través del periodismo de investigación, ha sido ampliamente difundido por “El Mundo” que continuará ofreciendo nuevos detalles a lo largo de los próximos días. Trabajo realizado con un consorcio de otros 12 medios de comunicación europeos entre los que aparean: Der Soliegel, The Suanday Times, Expresso, Politiken, Le Soir, Madiapart, L’Espresso, Falter, Newswek y el RCIJ The Black Sea.
Parece incomprensible la actitud del juez de Instrucción denunciando al director del El Mundo, al parecer, por haber sustraído datos a los asesores de Ronaldo, bajo pena de cinco años de cárcel, cuando el citado periódico ha procedido correctamente y con datos contrastados. Todo el reconocimiento para la dirección del medio por negarse a hurtar a la ciudadanía una red de corrupción perfectamente organizada, por el mero hecho de tratarse de un jugador famoso y perteneciente a un club de reconocido prestigio mundial.
Nueva felicitación también para Unidad Editorial por ignorar las presiones y amenazas recibidas para evitar que esta información fuese publicada. De nada ha servido porque la verdad ha llegado a la opinión pública como no podría ser de otra forma. Ahora, lo procedente es que la Justicia actúe con diligencia y se aclare cuanto antes toda la porquería que pueda contener el caso y ser considerado como delito jurídicamente, y de paso recordar que los ciudadanos somos todos iguales ante la justicia, aunque para ciertos hechos y personajes tal aserto mueva a la hilaridad.
Es muy posible que ahora y como sucedió anteriormente con el caso d Messi, parte de la afición madridista, defienda a ultranza la conducta de Ronaldo y sus asesores frente a Hacienda y los tribunales. Al igual que resulta repulsivo el proceder de ciertos espectadores cuando se enfrentan entre ellos, contra los cuerpos de seguridad, los apedrean y destrozan sus vehículos, mobiliario urbano y otras conductas miserables cometidas por estos salvajes. Comentando estos sucesos con una joven e inteligente aficionada , me sorprendió gratamente su opinión al estimar que el futbol, al margen de una actividad deportiva y excitante, debería considerarse como un motivo para reunirse, compartir, y conocer nuevas personas pero siempre con normalidad y nunca para insultarse e incluso agredirse. Felicité a Cristina, que así se llama mi amiga, por su criterio y sentido común. Cada vez son más los que deploran conductas injustificables en los campos de futbol que debería ser sancionados con mayor rigor.